domingo, 20 de junio de 2010

Mi filosofía de enseñar inglés

El inglés es una lengua mundial, es decir en casi todo el mundo se habla o por lo menos se tiene noción del idioma, debido a que estamos rodeados de anglicismos. Frecuentemente no notamos la existencia de éstos, ya que son parte de nuestro lenguaje cotidiano, pero si nos ponemos a pensar y analizar lo mas seguro es que encontraremos una gran cantidad.

Estudiar pedagogía es un reto importante en la vida de la personas que elegimos estudiar este tipo de carreras, mientras estamos en la universidad la dificultad no es mayor, el gran desafío viene cuando la profesión se comienza a ejercer.
Podría decir que elegir una carrera para enseñar idiomas es aun más dificultoso. Pero para mi es la mezcla perfecta.

Al ser una lengua tan dispersa, llama la atención de muchos, pero quizás no de un alto porcentaje como una sala de clases completa.
Quiero que ellos sientan lo interesante de poder hablar dos idiomas, de saber como expresar algo de dos formas, inglés y español.

La sala de clases para mi es como el micro clima de la UPLA, nunca se sabe si es que estará nublado o soleado. A veces, es un poco complicado ser “profe” joven y tener a cargo a 35, 40 o a veces hasta 45 niños que, gracias a la vida tan rápida que llevamos ruegan por atención. Es por esto que, para mí lo principal y lo más importante es generar motivación en los niños, a través de una forma lúdica, donde ellos se sientan integrados, se sientan parte de algo importante, parte de un cuento llamado “aprendo inglés y soy YO el personaje principal”, me encanta la idea de poder crear día a día diversos temas estrategias para ayudarlos a creer en ellos mismos, para así poder elevar su autoestima.

Tener una buena relación con los alumnos, no es una tarea fácil, sobretodo cuando se trabaja con niños que están un poco desorientados y que tristemente tienen a flor de piel una carencia afectiva que los hace estar desmotivados por el aprendizaje.

Una buena manera de empezar es hacer un diagnóstico grupal, no el típico test de conocimiento del “do” y “does”, sino uno con juegos, donde me pueda dar claramente cuenta de las carencias, de quienes participan, quienes no, quienes están motivados por el idioma y quienes no lo están, para así poder explotar y comenzar desde lo que los niños ya saben y conocen del inglés. Esto es útil para partir del conocimiento previo como guía, y así utilizar las metodologías, técnicas y tácticas indicadas para cada caso.

Aprender inglés al igual que cualquier otro idioma es un proceso que dura toda la vida, por ejemplo hay palabras que un señor de ochenta años aún no conoce, a pesar de su edad, esto se debe a que existen tantas palabras en un idioma que quizás cuando uno muera siquiera va alcanzar un gran porcentaje de ellas, además es muy común en nuestra sociedad tener un léxico muy limitado para no tener que pensar en palabras nuevas y solo expresarse con las mas cotidianas. Por lo anterior jamás pretenderé enseñar a través del “yo dicto y tú copias” del cual fuimos victimas algunos.
Crear la motivación por el idioma no es tarea fácil, siempre me ha gustado la idea de juegos, ya sean físicos o de palabras, para que los niños se hagan amigos de nuevas frases o expresiones en la segunda lengua. La idea de hacer una clase más dinámica que las convencionales me parece bastante buena, ya que aprender de una forma entretenida para un niño o joven es igual a un aprendizaje significativo.

Es de suma importancia tener un ambiente positivo de trabajo en la sala de clases para que los niños se motiven y se sientan a gusto y así, ellos mismos en conjunto con sus compañeros como pares y el profesor como guía, empiecen a hilar sus propios conocimientos, personalmente pienso que el profesor es una guía no como una imagen apática y severa en extremo, me encanta la idea de crear ese ambiente rico donde nadie tenga miedo de pedir la palabra y hablar, opinar sobre algo, el no tener miedo a equivocarse, un ambiente de respeto, donde e vez de burla haya una corrección y detrás una acotación constructiva. Los mismos niños pueden crear nuevas técnicas de aprendizaje, o dar ideas de cómo quieren aprender y trabajar para sus conocimientos. Quiero que mis alumnos se sientan libres de opinar y de equivocarse y que sean capaces de construir su propio conocimiento y que entiendan que todo esto es por ellos y para ellos.

Carolina Mundaca Castellón
Didáctica de la especialidad
Pedagogía en Inglés
11 de Agosto de 2009

2 comentarios:

  1. Esta es una reflexión que el profesor Calderón nos pidió hicieramos an Didáctica el año pasado.. ojalá compartan opiniones sobre el tema.

    Regards.

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